domingo, 26 de agosto de 2012

RENUNCIO


Como una muro infranqueable de elevadísima altura, como una río hondo y salvaje imposible de cruzar, con las piernas rotas intentamos cruzar la vida con un viento huracanado en contra, las andanada feroz de los que se creen dueños de la vida (si, incluso proponen penas de muerte como castigo, exabruptos delirantes de señores dadores y quitadores de vida), lucha infinita en laberintos de impunidad, corrupción, represión y un largo etc.

El camino es largo y esta lleno de espinas envenenadas que merman el ímpetu y sacuden violentamente la voluntad, río bravo que se estrella contra los ideales mas aferrados, llevándose las ganas mas profundas de libertad y justicia, generaciones que tienen como Caín una marca, esta vez no es en la frente, es en el ADN, el cromosoma del fracaso se inscribe con sangre indeleble en el espíritu de los condenados al eterno sufrimiento, los abuelos de los abuelos, los padres de los abuelos, los abuelo, los padres y ahora nosotros, vivimos subyugados bajo el estigma de ser las generaciones del desencanto, perdida en la desesperanza y la muerte como único medio de confortable paz, dulce melodía la fúnebre, dulce baile el de la planta huesuda de los pies ligeros de la catrina, andando rápido hacia nosotros para llevarse nuestra miserable existencia al mas Allá, al mas acá, al mas... que mas da.

Por eso digo categóricamente y de una vez por todas... RENUNCIO

Al estupido sufrimiento y fracaso heredado de nuestra falta de valor para enfrentarnos al opresor, Renuncio.
Al amargo sabor en mi saliva causado por la rabia impotente de las injusticias, Renuncio. 
Al llanto y rechinar de diente causado por la impotencia, Renuncio.
A la desesperanza por creer que nada se puede hacer, Renuncio.
A bajar la cabeza cuando la razón me asiste, Renuncio.
A doblegar el orgullo cuando solo defendemos lo que por naturaleza  nos pertenece, Renuncio

Porque el sufrimiento y el fracaso, nos enseñaron a ser fuertes y persistentes a pesar de todo no murió nuestra voluntad sino que como salmón que nada turbulentas aguas, creció, maduro sobrevivió y triunfo, por el sabor amargo en la saliva que fue de nuestro paladar residente habitual, hoy al probar la miel de la dignidad nos empalaga no solo los sentidos sino también las sensaciones inherentes del alma, endulzando no solo nuestra lengua, sino también el alma, por el llanto y las mandíbulas trabadas que nos dejaron de herencia una visión mas clara después del diluvio bajo nuestros parpados, lo que antes fue dolor y tempestad del alma hoy se troca en paz sonora proveniente de nuestra feroz lengua, ahora no rechinan nuestras mandíbulas sino que se abren para dar paso a la andanada veloz de nuestro descontento que como toda catarsis nos libera del peso acumulado, lo que fue desesperanza hoy se vuelve motor que nos impulsa a decir YA BASTA,  somos una raza que celebra la muerte y hace de sus desgracias sátiras inmediatas, reírnos de nuestras desgracias nos libera y nos da la pronta oportunidad de buscarle solución.

La cabeza caída, es síntoma de dolor profundo, que cuando se encuentra la raíz del mismo, solo queda arrancar de un solo tajo la hierva mala que crece con nuestra dicha y quemarla fuera de nosotros, para en paz quedar, que cuando uno tiene el orgullo lisiado, cuando uno tiene parapléjica la voluntad, la recuperación es lenta, pero algún día muy pronto nuestros pasos volverán a ser firmes y seguros, no mas vacilación en nuestro andar.

Creyeron que estábamos muertos y nos dejaron vivos, ahora es nuestro tiempo de sanar y seguir lo que alguna vez empezamos, somos el futuro de nuestros antepasados el pasado de nuestros hijos y nuestro presente que se quema lento tras nuestros pasos, somos pues el intervalo entre el paso del pasado y el futuro sin tocar el presente q a cada instante muere, metafísica del tiempo en la interminable noche que a cada paso se va aclarando, ya se ve en el horizonte el amanecer, no es el sol que nos espera, son nuestros sueños e ideales que se fueron sin nosotros y estamos por alcanzarlos.

A los que nos dieron muerte, soledad, tristeza, dolor, hambre, miseria, desesperanza hoy les damos las gracias por que nos obligaron a crecer y medir nuestro verdadero potencial, a los que les complace el vernos derrotados con la cabeza abajo y rendidos, les daremos gusto y les diremos, RENUNCIO, renunciamos a ser cómplices de nuestros verdugos, hemos caminado la noche y ahora somos mas fuertes y estamos aquí, tan vivos como nuestras desgracias, con una sola diferencia, hemos renunciado a caer y ahora nos erguimos sobre nuestras 2 piernas, sentimos el vértigo de tomar nuestras propias decisiones, pero aceptamos el reto, a ser miserables y cargar con penas ajenas e impuestas renunciamos!

Desde algún lugar lejano de mi mente (donde estaba escondida la renuncia que me hacia falta)

El Guerrero Zurdo


No hay comentarios.:

Publicar un comentario